domingo, 11 de enero de 2015

¿PARADOJA DE LA FRUGALIDAD O PARADOJA DE LA CLASE SOCIAL Y LAS POLÍTICAS PRO-AHORRO? por César Chávez

 ¿PARADOJA DE LA FRUGALIDAD O PARADOJA DE LA CLASE SOCIAL Y LAS POLÍTICAS PRO-AHORRO?
Mucho se ha escrito sobre el ahorro como motor del crecimiento del país y también muchos países han puesto en práctica sobre las teorías que favorecen el ahorro. El modelo básico de crecimiento de Solow en una economía abierta que fue hecha por el distinguido profesor de economía de la PUCP, Waldo Mendoza, describe sobre la importancia de las inversiones, por ende, del ahorro.  Por ejemplo, cuando aumenta las exportaciones nacionales disminuye el ahorro mundial, disminuye entonces las inversiones y disminuye, por último, la producción.  . Aquí podemos extendernos en cuestión de lógica hasta que se llegue el nuevo en equilibrio en el sector externo y el sector interno pero ese no es el punto sino que la lógico del modelo de crecimiento de Solow en una economía abierta infiere que la cantidad de diferencia ante un cambio de las exportaciones será menor que la cantidad de diferencia ante un cambio de las inversiones . Y como sabemos por economía ortodoxa, el ahorro es igual a la inversión, podremos deducir que los economistas que han seguido este lema han basado sus investigaciones en la importancia del ahorro en una economía pues el ahorro-inversión es la única variable que puede afectar la producción de un país. Asi que podemos señalar entonces que para la economía ortodoxa la inversión siempre altera la demanda agregada y la producción pero otra variable como, por ejemplo, el gasto o las exportaciones no siempre alteran la economía del país. Es en este punto es que cuando se habla sobre la paradoja del ahorro o de la frugalidad es cuando se pone en debate el ahorro como medio de progreso de un país, pues según este postulado el ingreso individual está dividido entre dos variables que son el consumo y ahorro, y la suma de todos los ingresos individuales dan el ingreso nacional, entonces si una persona destina más porcentaje de su ingreso al ahorro, por lo tanto, habrá menos consumo y como el consumo es una variable de la demanda agregada, la demanda agregada decaerá pero, en el largo plazo, el ahorro individual acumulado se convertirá en inversión lo que hará que haya una expansión de la demanda mayor por motivos que ya explicamos en la primera parte del texto.  Pero el tema central de este texto es que el ahorro como modo de crecimiento de un país no es la pólvora mágica de la teoría económica pues no todas las personas ahorran para invertir y mucho más que eso las inversiones tiene diferente cantidad con cada tipo de clase social, ya que  todas las propensiones marginales a ahorrar varían según la clase social a la que pertenece pues, es por lógica y por una muestra de la realidad que las personas más pobres consumen casi todo por no decir todo  el ingreso que obtienen de su trabajo en gastos familiares y en las clases más pudientes la propensión marginal a ahorrar  es más grande pues las familias consumen menos su ingreso y ahorran más.  Entonces las personas pobres nunca comenzarían a ahorrar más sin haber algún motivo de tal magnitud que los obligue a ello, más aún cuando por la casi nula restricción para obtener créditos, los artefactos electrónicos o el empredimiento a la creación de un negocio no necesita ahorrar pero si endeudarse más de la cuenta. Caso contrario es lo que pasa con los individuos de la clase alta pues ellos al tener ingresos más grandes su ahorro es mucho mayor entonces lo que hacen es una parte invertir en negocios empresariales y el otro ponerlo en la bolsa de valores o en el banco obteniendo intereses de ello, un punto a parte de esto, es que el lector se puede preguntar ¿Por qué  entonces un incentivo para la clase baja no podría ser obtener intereses del ahorro en la bolsa de valores? Pues para entrar hay que tener un  monto muy elevado y para un pobre que la propensión marginal a ahorrar rodea los 0 a 10% le faltaría mucho tiempo tener el monto y aparte gastar en la educación financiera, es por eso que no sería un incentivo y si asi lo consideraría sería un incentivo inútil pues no lo lograría. Volviendo al tema en cuestión, es que cuando se hace políticas pro-ahorro y por ende, pro inversión desincentivan o hacen más difícil  el consumo y entonces, el individuo pobre no va a dejar de consumir su mismo nivel de consumo entonces, el poco ahorro que tienen lo usan en el consumo haciendo que su PMS sea cero y en algunos caso llegan a endeudarse, pues para los individuos pobres no tienen la paradoja de la frugalidad, no ahorra más cuando desincentivan el consumo,  pero para los individuos ricos no ocurre esto, pues su ingreso se divide también en el consumo y el ahorro pero el consumo se divide entre el gasto de las necesidades básicas y el gasto de las necesidades superficiales, y cuando hay políticas pro- ahorro, los individuos ricos ahorran el gasto de las necesidades superficiales, pues como se dice son superficiales y no es de vital importancia su consumo, entonces, podemos decir que aumenta su ahorro y entonces en un largo plazo el ahorro puede convertirse en inversión.  Pero aquí tenemos que dejar bien en claro algo, que hay mucho más individuos que viven en extrema pobreza, pobreza y  otros que viven en la ilusión de la clase media,  que los ricos, por ende, una política pro-ahorro solo provocará un deceso de la demanda agregada pues el consumo caerá en mayor proporción que el aumento de la inversión y más aún habrá mucho más desigualdad que antes. Pues habrá más personas endeudadas y pocas personas multiplicando el dinero.
Entonces ¿Debemos hacer políticas pro-ahorro? No necesariamente y más bien si se hiciese políticas fueran pro-ahorro como disminuir los impuestos a la inversión o disminuir la tasa de interés referencial, que afecta también al consumo  ya que solo para eso sirve,  pero al hacer esto debemos aumentar el gasto público en asistencia social para que indirectamente el consumo de los individuos pobres disminuya proporcionalmente con su ingreso, por ejemplo, el gobierno aumentaría el gasto en comedores populares, en sanidad pública y educación gratuita de calidad.  Pero, a esto, dirían los economistas ortodoxos aplicando su hipótesis de las expectativas racionales que los individuos completamente racionales esperan que las reglas del juego que las pone el gobierno sigan intactas en el periodo posterior al que está ahora y cuando el gobierno  decida variar su presupuesto equilibrado, es decir, aumentar el gasto de gobierno variarán las reglas de juego, pero si hay algo que podemos decir es que las a palabras de Richard Thaler : “Las personas no tienen la capacidad de razonar como Albert Einstein ni la capacidad de memorizar como una computadora IBM de última generación.” Entonces las personas normales y más aún las personas pobres no andan pendientes de las variables económicas pues tienen sus propios problemas  como individuo como hijo, como papa, como mama, como etc.  Y tomará sus decisiones económicas cuando le afecten no al instante de haber un cambio cuantitativo de la variable económica.  

Para concluir, lo que debiera hacer fueran políticas pro consumo, disminuir los impuestos a bienes donde el consumidor paga el impuesto indirectamente o disminuir la tasa de interés, proyectos subsidiarios a los más pobres. Ya que esto haría que las personas consuman más y aumenten la demanda agregada, y un aumento de la demanda agregada aumentan la producción lo que hace que aumente el PBI. Y una mayor producción hace aumento de capital, es decir, inversión y nuevos puestos de trabajo.


Bibliografía:
Blanchard, Oliver Macroeconomia 9ed

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